11-M Visto para sentencia
(…) El juicio ha sido intenso, denso, diligente y bien seguido en los medios. La historia paralela, la llamada teoría de la conspiración, viene siendo sugestiva, insinuante, en ningún caso concluyente, una especie de contraste externo que ha exigido a los principales del juicio a extremar el rigor. En conjunto ha sido una buena puesta de largo de la justicia española que no cuenta entre lo mejor del país, más bien anda por debajo de la media.
(…) Es evidente que este caso terminará en el Supremo, quizá en el Constitucional y quizá en otra instancia internacional si hay dinero y veta en la que hurgar.
(…) Lo peor del juicio es el uso partidista del mismo, las ofuscaciones que ha producido en el ámbito político. Lo que podía haber sido un caso de autoestima nacional, de bálsamo para la herida terrorista, no lo ha sido. Lástima, una oportunidad perdida que podía haber contribuido al prestigio de la justicia, que falta hace.


