Archive for January, 2005

Sobre el tratado de la Constitución Europea

Wednesday, January 26th, 2005

¿QUÉ ES EL TRATADO DE CONSTITUCIÓN?
Primero hay que aclarar que es un tratado internacional, no una Constitución. Y no lo es porque no constituye nada. No constituye un país, ni una federación de países. Eso, si se decide, será más adelante.
Es un tratado que establece un marco para otros tratados. Lo que podríamos llamar un super-tratado o unas reglas del juego para generar tratados.
¿Y es un buen tratado? Hombre, podría ser mejor y podría ser peor ;)

¿QUÉ BENEFICIOS APORTA?
Como puntos fuertes podemos citar una extensión de los derechos de nuestra constitución (la española). Y si pensamos en otras constituciones europeas más antiguas que la nuestra dicha ampliación es más clara.
Así, por un lado extiende los derechos que ya teníamos recogidos en nuestro estado a toda la unión -elegir residencia en la Unión; trabajar en la unión; recibir en el extranjero protección de cualquier país de la unión; votar en cualquier país de la Unión…-.
Además de esa extensión, explícitamente habla de cosas como protección ante el despido injustificado, servicios de colocación, conciliación de vida familiar y laboral -tema maternidad-… (en nuestra constitución solo habla de que habrá un estatuto del trabajador), habla de discapacitados, de protección en caso de expulsión y extradición… además por supuesto de la dignidad, la libertad de expresión, etc.
Tiene, en definitiva la Carta de Derechos más moderna y completa redactada hasta ahora.

¿SEGURO QUE TODO ES TAN BONITO?
Después de definir el marco y las instituciones de la Unión (Parte I) y de presentar la carta de los derechos fundamentales (Parte II) entra al meollo de la cuestión. Al lado práctico y criticado (Parte III).
Esta parte sobre las políticas y el funcionamiento de la Unión ocupa el doble que las dos partes anteriores juntas.
¿Y en qué consiste? Pues en el desarrollo de los tratados ya existentes que conforman la actual Unión Europea. Habla de competencia, políticas de transporte, medio ambiente, justicia, política exterior, sistemas de decisión (reduciendo los casos de unanimidad) …y habla de la ‘Europa de dos velocidades’ (varias en realidad).

No hay que olvidar que todo esto comenzó en forma de acuerdos económicos y ha ido derivando en acuerdos judiciales, laborales, policiales, medioambientales, sociales… aunque estos siempre un paso por detrás.

Este nuevo tratado marco, o tratado resumen, o super-tratado (tratado de tratados), avanza en la misma línea, todos los aspectos avanzan un paso más… y los aspectos sociales siguen un paso por detrás de los económicos.

LAS CRÍTICAS
Así pues las críticas -lo que yo he oído- se puede resumir en un concepto ‘no es lo suficientemente buena’. Nótese la gran diferencia con ‘es mala’. Se alega que aún hay casos en que hace falta unanimidad (a pesar de ser en menos que ahora), que no profundiza todo lo deseable en la concreción de los derechos sociales, que no reconoce capacidades de autogobierno para las regiones (tampoco las niega, o sea, como hasta ahora).
Así pues la idea es votar que no para negociar un tratado aún mejor. Un fin muy loable, pero a mi parecer muy poco realista.

¿QUE PUEDE PASAR AHORA?
Pensemos simplemente en que el tratado que sale ahora a referendum estuvo bloqueado más de un año por Polonia y España por no incluir la frase ‘de tradición cristiana’. O por ir a cosas más complejas, otra espina (la principal en realidad) era el famoso sistema de votaciones. El PP pretendía mantenerlo como en Niza y sostiene, por tanto, que el gobierno del PSOE ha perdido para España capacidad de decisión a cambio de nada.
El problema es que si no se cedía, se bloqueaba el tema hasta que ‘caducase’ el acuerdo de Niza en unos pocos años. Y efectivamente el tratado estuvo bloqueado porque España no cedía (para bien o para mal) y no se desbloqueó hasta que España no cedió (para bien o para mal).

Sin entrar a si era mejor ceder o no ceder, esto lo que nos muestra es que si pretendemos negociar un nuevo tratado, seguramente volveremos a tener bloqueos de varios años que se irán produciendo y solventando según vayan cambiando los gobiernos estatales.
Es por eso que finalmente se han consagrado las ‘distintas velocidades’, porque algunos países pretenden comprometerse más que otros y de este modo se llega a un acuerdo de mínimos.

Así pues, una nueva negociación tiene, a priori, la mismas posibilidades de conseguir un tratado mejor, que de conseguir uno peor.
(Por cierto, nadie me ha explicado porque tras años de negociación, se conseguirían mejores acuerdos volviendo a empezar la negociación).

Esto nos conduce a un segundo factor importante, pero permitidme un interludio.
Cuando se fijó el cambio del Euro con el Dolar (uno a uno más o menos) y empezó a cotizar, el valor del Euro empezó a caer. Recuerdo que oía comentarios tipo ‘es que lo han fijado muy alto’ o ‘no va a levantar cabeza’ y yo decía ‘esperad a que esté en funcionamiento y veremos’. Si el Euro no está en funcionamiento la gente no se fía, no invierte, no puede aparecer en los mercados de cambio… Y en cuanto se puso en circulación, el Euro empezó a subir. Actualmente incluso está muy alto pero eso ya es otra cuestión.

Con esto quiero decir que un tratado de la Unión que no se ponga en marcha perderá fuerza. Y habrá países que tienen sus dudas que tendrán aún más porque podrán afirmar que al final en Europa no se decide nada.
Si tardamos otros 5 o 6 años en hacer un nuevo tratado, en ese tiempo los países seguirán funcionando, lógicamente, no habrá ya una Europa de x velocidades sino x europas distintas, con tratados específicos, precisamente porque no se habrá aprobado un tratado marco al resto de tratados. Aún más, habrá países que prefieran buscar sus alianzas fuera de Europa (ya hemos visto conatos), lo que quizá algunos prefieran y no lo digan.
En todo caso, pretender que funcione una Europa de 25 países con los tratados actuales durante unos años es, simplemente, abocarla al fracaso (y encima sin saber si el nuevo acuerdo sera mejor o peor).

Por eso, si deseamos una Unión Europea de Estados que profundice en lo se ha hecho en los últimos años, es mejor aprobar el actual tratado, pese a que podría mejorarse. Hay que votar que sí para tener YA un tratado marco que engoble, simplifique y agilice los muchos tratados actuales. Y desde el día siguiente a su aprobación, hay que trabajar por mejorarlo, en dirección, a ser posible, a una auténtica constitución europea, con el mismo avance a nivel económico que social.
En mi opinión el NO está justificado para los que no quieren dicha Unión Europea. Pero no está justificado votar NO por intentar rehacer lo que tanto ha costado.
Al final pasará como con la constitución española, que los que decían que votásemos que no son los que actualmente más la defienden.

—————————————–

LAS CUESTIONES
->¿Es necesario un tratado?
Sí, no se puede mantener el sistema de funcionamiento actual pero con 25 países.
->¿Es necesario AHORA?
Cuanto antes mejor
->Con este tratado, ¿mejora algo?
Todo el sistema económico, de transportes, judicial, policial… y también el sistema de derechos y garantías y medio ambiente.
->Con este tratado, ¿empeora algo?
Si partimos de que una unión de estados es buena, no. Si se prefiere evitar una unión de estados, todo.
->Este tratado ¿se puede mejorar?
Sí, mucho. Y para ello lo mejor es tener buenas herramientas, y las que ya da el tratado son mejores que las actuales. Es decir se podrá mejorar más si está aprobado.

¿Qué pensáis vosotros?

¿Voto de castigo?

Tuesday, January 25th, 2005

Contribución de Mardito_escoces
Sinceramene, eso del voto de castigo me hace gracia. El voto nunca debe ser de castigo, si uno vota, se supone que es para construir, no para destruir. No se debe de votar en contra de un partido con el que no comulgas, sino a favor de un partido que si te convence. Pero claro esto es complicado.
La política hoy en día esta muy viciada, han conseguido, los politicos me refiero, y todos los marionetistas multimillonarios, que la población actual, o no proteste, o proteste por aquello que ellos dicen que se debe de protestar.

Claro que me preocupa el conflicto de Irak, pero creo que hay millones de problemas graves en España que no se solucionan, la gente ya no se manifiesta por cosas tan triviales como la educación, cultura, trabajo, etc… la gente quiere grandes cruzadas, y parece que lo que ocurre fuera de nuestro país es más importante. Yo, sinceramente deje de protestar el año que se hizo una manifestación para que un jugador del Valencia no se fuese, ese día deje de creer en que la población tiene la posibilidad de influir el la marcha del país.

La Illíada o la cólera de Aquileo

Tuesday, January 25th, 2005

Hace unos meses volvía a ser actualidad una obra tres veces milenaria: la Ilíada. Y lo era, como ya es habitual, por una película: Troya.
(…)
Pero no es mi intención hablar de la película. El caso es que a raíz de ella decidí releerme la Ilíada, subtitulada ‘la colera de Aquileo’ (Aquiles).
(…)
El caso es que la primera vez que me intenté leer el libro me pareció un tostón.

——————————–
Hace unos meses volvía a ser actualidad una obra tres veces milenaria: la Ilíada. Y lo era, como ya es habitual, por una película: Troya.
Troya es una película efectista, entretenida… me entretuvo, pero no me convenció. Y no me convenció por varios motivos. Uno de ellos es la actual costumbre maniqueista de marcar, aún más de lo que era costumbre, que el malo es malo y el bueno es bueno. Otro la poca fidelidad con que sigue el libro en que dice inspirarse. Pero ninguno de ellos es el fundamental para mí.
El director de Troya parece haber querido proponer como se pudo desarrollar la conquista de Troya “en realidad”, es decir sin la participación de los dioses. Pese a que hace un par de guiños a la Ilíada no vemos los dioses por ninguna parte. Hasta aquí bien, es un ejercicio interesante. Sin embargo el director suprime a los dioses pero no sus consecuencias, con lo que aparece un problema. Así por ejemplo no se entiende que Príamo (anciano rey de los troyanos) sea capaz de pasearse por la tienda de Aquiles (héroe griego) y sin embargo sus tropas no hayan degollado a todos los griegos.
Pero el gran fallo aparece al combinar esto con el otro gran tópico de las últimas superproducciones de Hollywood: hay que ser exagerado. Troya es igual de grande que Manhatan, los barcos se cuentan por miles, los hombres por millones, Aquiles puede resistir 5 o 6 flechas y soltar un discurso donjuanesco redentor (porque el bueno es el bueno) sin que se le vea una gota de sangre… ¿dónde ha quedado entonces el realismo?

Pero no es mi intención hablar de la película. El caso es que a raíz de ella decidí releerme la Ilíada, subtitulada ‘la colera de Aquileo’ (Aquiles). Para quien no lo sepa la Iliada es ‘el canto de Ilión’ nombre de la ciudad principal y última de las ciudades troyanas conquistadas en la guerra entre los griegos guiados por Agamenón “rey de reyes” y los troyanos y sus aliados, y narra lo sucedido en apenas 15 días (con dos paréntesis de unos 20 días) de una guerra de 10 años.

El caso es que la primera vez que me intenté leer el libro me pareció un tostón y su segunda lectura me ha encantando. Hablando con mi novia me comentó que es que yo tenía “mucho aguante” porque también me había gustado el quijote. Curiosamente tambien fui incapaz de acabar el Quijote la primera vez que lo tomé (tendría yo unos 18 años) y sin embargo el verano pasado no podía dejar de leerlo.

El “problema” que tiene la Ilíada es que es un libro que tiene casi 3000 años (son muchos) y ni siquiera fue concebido como un libro, sino como una narración oral. El estilo es llano pero repetitivo y sobre todo poco directo. Lo gracioso de la Ilíada es que cuando cuenta un batalla enumera cada muerto y de cada muerto su linaje y los bienes de su tierra. Cuando habla de las naves, habla de cada uno de los capitanes, su abolengo, su tierra y sus hombres (todo un capítulo o rapsodia es la revista de las naves). Baste como ejemplo cuando en medio de una batalla (rapsodia VI) se encuentran Glauco (troyano) y Diomedes (griego). Actualmente esperaríamos que en medio de una batalla al encontrarse tan valientes guerreros empezasen a pelear. Pero no, en la Ilíada nada es tan directo. Diomedes pregunta a su oponente quien es y si es hombre, porque no quiere pelear con dioses, a lo cual Glauco responde con ¡60 versos! (casi dos páginas en mi edición) En ellos empieza por decir que no necesitaría contestar, luego empieza a hablar de una tierra donde nació un hombre que engendró a otro que a su vez engendró a otro, Belerofonte, entonces cuenta la historia de este hombre que tuvo que huir de su tierra por el despecho de una mujer, que fue bien recibido en otra, que luego ya no fue bien recibido y le encomendaron mortales empresas, que más tarde intentaron matarlo para acabar casandose con la hija del rey. Que con ella tuvo Belerofonte tres hijos. Cuenta los principales méritos de cada uno de los tres hijos y por fin se identifica Glauco, el guerrero original, como hijo de uno de ellos.
Después de esto cualquiera en el lugar de Diomedes, el guerrero griego de antes, pensaría: “iba a combatir con este hombre porque es mi enemigo, pero ahora le voy a matar por pesado”. Pues no. Diomedes empieza tambien a hablar del sexo de los ángeles hasta que concluye que como su padre y el de Glauco (su enemigo) se trataron bien, ellos deben ser amigos.

Por cosas como la contada, en su día me hastió el libro… por ello mismo hoy día me encanta. Y la diferencia nace de la siguiente reflexión:
la Ilíada no es la historia de la colera de Aquiles y no cuenta una batalla, como indica el subtítulo, la Ilíada es la historia de Ilión, y la de Efira en el riñon de la Argólide, es la historia de Glauco y de Diomedes, de Atenea y de Hares, la Ilíada era en realida LA historia. Hoy día la escribimos “fielmente” en los libros. Hace tres mil años la contaban fabulada.
No solo eso. Durante la batalla las lanzas muchas veces rompen el bronce de los escudos, atraviesan la piel… y no hacen daño. Sin embargo cuando una lanza corta el cinturón el guerrero normalmente muere. ¿Como es eso? Pues porque la piel que atraviesa la lanza no es del guerrero sino del escudo. ¿O es que hay alguien que no sepa que los escudos se hacen con capas de piel de buey rematadas con capas de bronce y otros metales? Y por supuesto el cinturón sirve para sujetar el casco y queda, por tanto, en el cuello.
Quiero decir con esto que cuando leo un libro actual el reto del escritor es conseguir que me introduzca en la historia que cuenta. En el caso de la Ilíada o El quijote no solo debes meterte en la historia que cuenta, además debes meterte en el mundo del autor para entenderla. Compartimos el mundo de los autores actuales. Entendemos qué hacen los personajes cuando encienden la radio. Incluso si los personajes viven en el siglo VIII antes de Cristo el autor nos explicará qué ocurría en el siglo VIII antes de Cristo. Pero Homero no necesita explicarnos las costumbres de los griegos porque su público las conocía perfectamente. Es más, Homero no concebiría qué es lo que debía explicarnos ni cómo hacerlo.

Así que ahora cuando me leo la Ilíada me imagino escuchando a Homero, imaginándole adoptar voces y poses características cuando habla cada personaje e intentándo entender cómo actuaban las personas en la época que me narra. Me introduzco en las mil historias que me cuenta y en la historia del narrador. Y es un doble gozo.