Maana 15 de Junio de 2007 se cumplen treinta aos desde las primeras elecciones democrticas tras la dictadura.
Me lo recuerda Urbaneja en su blog entre la nostalgia y el optimismo. Le cedo la palabra:
Las elecciones del 15J del 77 fueron emocionantes en todo su desarrollo. De la actual poblacin espaola menos de la mitad pudo participar en aquel acontecimiento. Cay en mircoles, buen tiempo, los trabajadores disponan de unas horas libres para atender el compromiso democrtico, para votar; muchos lo hicieron.
La participacin alcanz casi el 79%. El partido ms votado fue la coalicin UCD encabezada por Surez: logr 6,3 millones de votos, el 34,5% y 166 escaos (47%) que les permitieron formar un gobierno en minora que dur dos aos y que asumi y consum una colosal tarea de reforma hasta la Constitucin de 1978. Legislatura corta pero ms frtil que las largas.
Los socialistas lograron los 5,4 millones de votos, casi 30% y 118 escaos (34%) que les permitieron ejercer el liderazgo de la oposicin y sentaron las bases para su arrollador triunfo de cinco aos despus.
El PCE, la izquierda ms genuina del momento, se qued en 1,7 millones de votos para frustracin de sus dirigentes, menos del 10% que habilitaron 19 escaos.
Por detrs la derecha del rgimen, los llamados siete magnficos, representados en Alianza Popular, con la frustracin de 1,5 millones de votos (8%) y 16 asientos en la cmara. Y el socialismo del interior, el del profesor Tierno Galvn con 816.000 votantes y ocho diputados.
Los nacionalistas vascos y catalanes sumaron casi un milln de votos y 20 escaos.
En buena medida una composicin que ha variado muy poco, una vez que Alianza Popular y ICD han conformado lo que hoy es el PP, y que los dos socialismos, el de Gonzlez y el de Tierno se fundieron.
De todos aquellos diputados que tomaron posesin pocos das despus solo permanece en la cmara actual, en la 9 legislatura, Alfonso Guerra, indicativo de una renovacin radical, seguramente desmedida.
De aquel da recuerdo con nitidez la cola para votar, la alegra de poder hacerlo y la larga noche electoral. Me toc ocuparme del acopio y gestin de datos para El PAIS, como eran nmeros nos lo encomendaron a los de Economa. Y recuerdo bien como a las tres y cuatro de la maana, en el Palacio de Congresos de la Castellana no haba datos, hasta el medioda del 16 de junio, el ministro del interior, Martn villa, no pudo facilitar un avance verosmil del resultado de las elecciones. Algunos pretendieron que hubo pucherazo, nadie lo acredit, era una especulacin sin ningn fundamento muy tpica de cierto sndrome de conspiracin.
Fue un gran da. Sostengo que si nos hubieran propuesto firmar un objetivo para treinta aos despus hubiera quedado por debajo de la realidad actual, por ms que los pesimistas insistan en que esto va muy mal. Hoy es un buen da para la autoestima y para la esperanza.