Archive for the ‘ética’ Category

La inevitable memoria histórica

Monday, October 15th, 2007

Tomo el título del artículo de Urbaneja.

Se ha escrito mucho sobre la nueva ley de memoria histórica.

No conozco al detalle la Ley, y por tanto no puedo opinar sobre todos los detalles de la misma, pero creo que la mayoría de los aspectos que han trascendido de la misma eran necesarios. Repasemos algunos de los aspectos polémicos:
No era necesaria, es mejor no remover el pasado
Hay mucha genete que opina que no es una ley necesaria, incluso que sería mejor no hacer ley alguna ya que es mejor no remover el pasado. Sin embargo todavía millones de personas en España tienen que pasar todos los días por la “Rambla del General Franco”, “Plaza del Caudillo”, “Calle de la División Azul”… o han de llevar a sus hijos a un colegio público que exhibe el escudo del dictador, o no tienen una tumba donde recordar a sus muertos, o ven terrenos que les pertenecían ahora propiedad de la familia Franco, o ven en el horizonte de la carretera una gran cruz erigida sobre las tumbas de miles de cadáveres de presos obligados a trabajos forzados para mayor gloria del represor, lugar donde cada año se conmemora y glorifica el recuerdo del mismo.

Sinceramente, me da vergüenza que todavía tengamos que soportar monumentos ecuestres de un dictador. Y me congratulo de que por fín el estado español condene oficialmente el franquismo (como me alegro cuando condena otras dictaduras y me entristece cuando las apoya en mayor o menor medida).
Ninguna dictadura es buena, por buenas que fueran sus intenciones. Ninguna dictadura, por tanto, es exaltable, honrable o glorificable. Da igual lo nobles o no que según alguno pudiesen ser las ideas originales de Castro (o el Ché), Franco, Hitler, Stalin o Pinochet… en el momento en que niegan la libertad a su pueblo, en el momento en que los ciudadanos ya no pueden decir libre y tranquilamente lo que piensan, en el momento en que las fuerzas del estado se utilizan para reprimir a la oposición o imponer una religión (o un ateísmo) ese régimen es despreciable, condenable y combatible.

Es absurdo e insultante comparar retirar los monumentos franquistas con retirar monumentos romanos. Nadie ha dicho que se derrumben los edificios, carreteras, presas y demás construcciones hechas en época franquista. Lo que se pide es retirar estatuas ecustres, nombres de calles y otras exaltaciones. Y por cierto, los propios romanos tenían por costumbre quitar de sus monumentos el nombre y la figura de anteriores gobernadores poco populares.

Solo anula juicios franquistas, y hubo abusos en ambos bandos
No anula “los juicios franquistas” así en genérico, como quieren hacer pensar algunos[1]. Anulan las sentencias de unos tribunales concretos que no aportaban ninguna garantía judicial. Y sí, barbaridades se hicieron en ambos bandos, pero los “nacionales” no tuvieron ningún reparo en compensar a los suyos durante 40 años: anulación de sentencias, medallas póstumas, un estanco… ¿por qué tantos reparos a mucho menos?

[1] De hecho es la principal razón para que ERC no haya votado a favor, por considerar que la ley “se queda corta”.

Anula leyes que ya estaban anuladas por la Constitución
…y que sin embargo eran invocadas por el tribunal supremo como impedimento para no anular las sentencias del franquismo. La nueva ley no solo anula leyes ya anuladas si no que quita autoridad a los tribunales creados por esas normas, para que se puedan estudiar las sentencias una a una y anularlas si se considera necesario.

El gobierno de la república no era legítimo, y España es una nación (grande y libre) desde hace 500 años
No hace falta comentarios.

Las autoridades podrán retirar subvenciones a las entidades que no cumplan
A mí lo que me escandaliza es que las autoridades no puedan imponer el cumplimiento de la Ley. Este detalle se incluyó “a última hora” por las amenazas de incumplimiento de la ley de educación, más concretamente de la impartición de “educación para la ciudadanía”. Que yo no entiendo como a un colegio que no cumple con la ley de educación no se le retira directamente el permiso para impartir enseñanza. Igual que se le debe retirar el permiso a una tienda que no cumpla con las leyes de higiene, por ejemplo.

Gobiernan los radicales
Que no sé si referiran a los radicales que no han apoyado la Ley, a los que han roto España en mil pedazos, a los que han hundido España en una crisis que todos los números económicos niegan (excepto el balance de importaciones), a los que iban a destrozar a las familias… o a los que todavía no condenan una dictadura como el franquismo.

Crea enfrentamiento y perjudica a la mayoría
Por otra parte si aceptamos que “es un nuevo intento de dar satisfacción a los más radicales, a costa de perjudicar a la inmensa mayoría“, la pregunta importante es ¿cómo y a quién perjudica esta Ley?
¿Le perjudicó a alguien que la “Plaza del Caudillo” de Valencia pasase a llamarse “Plaza del Ayuntamiento”?
¿A quién perjudica que se desentierren cadáveres de fosas comunes y se entierren dignamente?
¿Qué enfrentamiento crea sustituir placas rememorantes de una parte de los combatientes por placas rememorantes de todos ellos?
Solo se me ocurre unos damnificados: la familia Franco que verá como uno de sus familiares deja de ser honrado y pasa a ser condenado y quizá -ojalá- vea reducido su patrimonio económico creado a base de represión.

He leído -no encuentro donde- que alguien del PP decía que el gobierno de ZP ha sido el periodo de mayor crispación de España. También se puede decir que la oposición de Rajoy ha sido el periodo de mayor crispación de España (con permiso de Aznar).

(Me) juzgará la historia
Eso hace, y ya ha condenado la dictadura y la figura de Franco, aunque algunos pretendan negarlo todavía.

La hipocresía sobre la piratería

Monday, October 15th, 2007

A través de Alt1040 me encuentro con un comentario de Mariano Amartino sobre el hecho de que Microsoft haya decidido quitar la protección antipiratería de su programa Internet Explorer 7 (una mala copia de Firefox):

Si el producto va bien y no tiene competencia, se persigue a los piratas y se los condena publicamente mientras se rasgan las vestiduras diciendo que “la industria pierde plata por los piratas y no vamos a poder seguir innovando porque no se protege el valor de nuestras inversiones”…

Pero si luego de un año un producto no puede competir con una opción open source, entonces silenciosamente, se le remueve[1] la protección anti-piratería y esperan ver como suben en participación de mercado.

[1] ‘remover’ en spanglish significa quitar, viene del inglés ‘remove‘ :-/

De la amistad y el amor: el Egoísmo.

Tuesday, July 4th, 2006

Texto de Gonzo en El sentido de la vida.

Hay multitud de frases que repito al cabo de la semana: “No, este pedo no es mío”, “El Minglanillas ha dicho…”, “Mira esa que rica está”… Son secuencias de palabras que generalmente no tienen mayor importancia y que no suelen traer consecuencias de ningún tipo. Quizá algún “Ya te digo, tron” de Ratuza, pero la cosa no suele ir más lejos. En cambio, algunas otras de mis aseveraciones suelen traer cola, como por ejemplo cuando digo que el ser humano obra de manera puramente egoísta en todas las situaciones. El Chano se pone rojo bikini.

Cuando digo animaladas así no es porque primero las diga y luego las piense, sino porque generalmente primero las he pensado y después me permito decirlas. Cuando digo que todo el mundo, en todas las circunstancias, obra de manera que maximice su propio placer o disfrute, y minimice el dolor o las experiencias desagradables, es porque lo he reflexionado durante durante mucho tiempo. No soy de los que dicen gilipolleces de manera gratuita. A día de hoy mis divagaciones sobre el tema siguen levantando ampollas.

La Real Academia Española de la Lengua define el egoísmo de la siguiente manera:

Egoísmo:

Inmoderado y excesivo amor a sí mismo, que hace atender desmedidamente al propio interés, sin cuidarse del de los demás.

Desgraciadamente me veo en la obligación de disentir desde la primera palabra. Además me gustaría apuntar que en esa definición sobra una coma, pero esa es otra historia.

El amor a uno mismo es, por definición, infinito, excesivo e inmoderado. Somos máquinas perfectamente diseñadas por un refinado proceso natural y nuestro timón es el instinto de supervivencia. Hacer que alguien ponga sus propios intereses por encima del de los demás es tan fácil como encerrarlo en una celda con otro de su misma especie y dejar una pata de jamón como menú para las dos próximas semanas. Así ha evolucionado el ser humano durante millones de años: anteponiendo cosas al beneficio de los otros.

“Atiende desmedidamente al propio interés sin cuidarse del de los demás”. ¿Quién decide aquí en qué medida debe uno de cuidarse de los intereses de los demás? El respeto por los intereses de los demás es cojonudo hasta que esos intereses se cruzan con los tuyos, entonces se acabó el espacio para las concesiones.

Quiero más de eso bueno, quiero menos de eso que no me gusta.

No te escandalices cuando leas la siguiente frase. Con práctica yo casi he [conseguido] decirlo sin ruborizarme:

Si estás en Angola curando a niños con lepra es por tu propio egoísmo, porque te realiza como persona. Lo haces porque te resulta gratificante. En resumidas cuentas, lo haces por tu propio beneficio.

Es la hostia, ¿eh?, casi que lo escribo sin que me tiemble el pulso.

Si estar en Angola te resultara desagradable o insostenible estarías en cualquier otra parte. Lo estás haciendo porque la sonrisa de un niño te produce más satisfacción que cualquier otra cosa en este mundo, porque crees que este planeta se merece algo mejor. Si ayudar a ese niño te produjera una sensación desagradable entonces estarías haciendo cualquier otra cosa. Pero no, esto te llena, te hace sentir realizado, da un sentido a tu vida que no puedes encontrar realizando ninguna otra actividad. Te estás chutando, maldito cabrón, pero no te preocupes: por lo menos tienes la suerte de que tus intereses y los de Angola apuntan en la misma dirección.

En ese momento, en el otro extremo de la tierra, hay otra persona experimentado exactamente esas mismas sensaciones, esa descarga hormonal tan placentera, pero a lo mejor está cruzando una ciudad en coche a 150 kilómetros por hora o abusando de un niño de tres años. La única diferencia está en las acciones que disparan esas sensaciones. Si ayudas a un niño con lepra estás haciendo un favor a la sociedad; si le metes mano no estás haciendo gran cosa por este mundo.

Esta comparación es extrema y siempre pincha en hueso porque parece que yo esté empeñado en desvirtuar a aquellos que se entregan de manera económicamente desinteresada y a los cooperantes en particular, pero es que normalmente hay que romper los huevos para hacer la tortilla.

Si ahora mismo estás escandalizado, no te preocupes: durante una temporada estas conclusiones también me inquietaron a mí. A pesar de darle vueltas al asunto y verlo cada vez más claro, los resultados no me dejaban precisamente frío. Sentí un gran alivio cuando leí que no era el primero en reflexionar sobre el asunto y arribar a lo que parecía un disparate.

En 1979 se publicó “El gen egoísta”. Richard Dawkins, su autor, lo resumió todo en una frase:

“Una gallina es simplemente el método que usan los huevos para hacer más huevos”

El libro tiene evidentemente mucha más miga, pero hoy no he venido de crítico literario.

La filosofía también ha explorado la paradoja humana. Thomas Hobbes es mi favorito:

“Las personas obran por interés propio. Incluso cuando servimos a los demás, solemos hacerlo porque nos reporta beneficios o porque no hacerlo iría en nuestro propio detrimento. (…) Habitualmente, por no decir ante todo, el altruismo satisface una necesidad propia.”

Ante tan desolador panorama, ¿qué lugar queda para sentimientos como la amistad y el amor? ¿Cómo se explican? ¿Qué maravilloso mecanismo es aquel que permite hacer nacer la belleza a partir de lo que parece pura mierda? La única respuesta que he encontrado es esta: el azar.

Más de uno aquí habrá oído hablar de El juego de la vida, el autómata celular más famoso de la historia. En él se desparraman una serie de cuadrados (células) sobre una rejilla y se establecen una serie de reglas para su convivencia y evolución. En el juego original, nace una célula si tiene tres células vecinas vivas, sigue viva si tiene dos ó tres células vecinas vivas y muere en cualquier otro caso. Curiosamente, al cabo de un cierto número de generaciones, se producen formas estables compuestas por varias células, una suerte de organismos “vivos”, seres de entidad superior a las células y que terminan campando a sus anchas sobre el tablero.

Por azar; de esa misma manera nace la belleza del puro estiércol.

La amistad y el amor surgen cuando la situación original se pervierte y es el bienestar de los demás el que crea en ti sentimientos placenteros, y cuando el dolor de otras personas se siente como propio. Cuando intentas terminar con el dolor de otros lo haces para acabar con el tuyo propio, y cuando prolongas el bienestar de otras personas estás preocupándote de prolongar tu propio placer. La amistad y el amor son casuales, son una convergencia de necesidades, son el interés común.

Cuando Ratuza y Gorrino se cambiaron de casa hubo un fin de semana de trabajo de cojones: desmonta muebles, bájalos, súbelos, pinta paredes, limpia hasta la última gota de mierda… El Domingo por la noche, mientras me dejaba las uñas intentando devolver a los fogones el esplendor que un día conocieron, después de dos días partiéndome la espalda, me sorprendí molesto porque ya prácticamente se había terminado la mudanza. Ellos habían hecho tanto por mí desde que llegué a Regensperry, yo tenía tanto que devolver, que ayudarles supuso para mí literalmente un auténtico placer. Estoy diciendo que estaba contento de haber pasado un fin de semana forzando la ciática, sudando la gota gorda y forjando callos. Estoy diciendo, que se dice pronto, que durante dos días trasegando cajas y montando muebles fui uno de los tipos más felices del mundo. Y por eso lo hice y lo repetiría, por mi propia felicidad.

El hecho de que Minglanillas se mude y yo tenga la oportunidad de ayudarle a mover muebles es algo que no me va a reportar ningún beneficio, ni físico ni espiritual, así que si se da el caso huiré como de la peste saliendo del país si fuera necesario. La diferencia con el caso anterior es que la felicidad de Minglanillas me resulta completamente ajena, mientras que el bienestar de Gorrino y Ratuza se ha convertido para mí, con el tiempo, en una necesidad.

Es por eso que sé que estamos hablando de amistad.

El amor trabaja en los mismos términos pero amplificado, porque opera desde el mismo núcleo de la persona y es capaz de cambiar el frío por el calor y el arriba por el abajo.

Sólo una vez en la vida estuve enamorado, y durante aquel periodo yo no era yo, era otra persona; definitivamente una persona mejor. La compañía de la persona amada me otorgaba superpoderes. Yo era capaz de hacer cosas que antes se me antojaban imposibles y esa situación me animaba a superarme cada día, a juzgar la vida en todo su esplendor. Es difícil desprenderse de sentimientos tan aterradoramente poderosos. Cualquier persona hará lo que sea posible para prolongar semejante estado. Sólo un necio dejaría escapar una droga así.

Cuando uno ama, disfruta de la felicidad de la persona amada, bebe de sus emociones. También sufre sus dolores, y es por ello que tratará de evitarlos. En el amor, el amante se diluye y ya no existe sin la otra persona, no puede ser explicado sin ella. Por eso es un sentimiento tan poderoso, porque uno muere para nacer como algo mejor.

Es por eso que sé que aquello era amor.

¿Y el odio? El odio es todo lo demás, el vacío que queda.

Cuando estuve enamorado me sentía pleno. Sentía tanta felicidad que sólo deseaba compartirla, como si el exceso de felicidad me estuviera doliendo, como si fuera algo de lo que tuviera que deshacerme para poder seguir viviendo. Estaba tan lleno de vida que el odio sencillamente no cabía.

El odio es todo lo demás, es la plenitud de la que me gustaría disfrutar pero no encuentro, es todo lo que no llenan la amistad y el amor.

El odio está compuesto básicamente de frustración, de todas aquellas cosas que me gustaría ser y no puedo, de mis propios complejos y todas las cosas que me han hecho creer que debería tener y que no poseo.

El odio está lleno del miedo a lo desconocido, de la incertidumbre, del temor a tener más de lo que no me gusta y menos de lo que sí.

El odio son mis propios miedos. El odio soy yo.

Hoy ha habido un accidente en el metro en Valencia y ahora mismo están contando más de treinta cadáveres. La pregunta del día ha sido “¿Algún conocido?”. ¿Por qué ha sido esa la pregunta más repetida y no otra?

Porque eres un puto pendejo egoísta, porque tienes miedo.

Y yo también, no te preocupes.

Ética Embrionicista

Tuesday, April 4th, 2006

Recomiendo los artículos de Javier Armentia, “Ética Embrionicista” I y II.
Son una respuesta al documento de la LXXXVI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española titulado “Algunas orientaciones sobre la ilicitud de la reproducción humana artificial y sobre las prácticas injustas autorizadas por la Ley que la regulará en España”, disponible en El Pais.

Algunos comentarios del comienzo del documento:

La reproducción humana artificial, llamada generalmente “asistida”, goza ya de una amplia aceptación social. (…)
Sin embargo (…) la producción de seres humanos en los laboratorios es una práctica que choca con la dignidad de la persona y que trae consigo numerosos abusos y atentados contra las vidas humanas incipientes, es decir, contra los hijos.
(…)
…la acción técnica de producir es apropiada para fabricar objetos, pero es completamente inapropiada para ser aplicada a las personas.
(…)
La procreación es un acto plenamente personal, es decir, que consiste sólo en la unión fecunda de los padres, que se entregan el uno al otro en cuerpo y alma.(…)
Producir seres humanos en el laboratorio es inmoral, porque la producción no es un acto personal como el requerido por la convocatoria de una nueva persona a la existencia.

Algunos comentarios de Javier Armentia:

Afirma el documento, tajantemente, que sólo se pueden crear descendientes follando dos y no más, y además y con entrega del uno al otro cónyge “en cuerpo y alma”. Todo lo que se salga de ahí no vale. Por ejemplo, no valdría concebir una persona como resultado de una violación, donde lo de la “mutua entrega personal” no parece funcionar, al menos porque la violada no suele estar por la labor. Tampoco valdría permitir la concepción en el caso de que la pareja no deseara el hijo. Pon por ejemplo unos menores y la tontería de follar sin condón. Según la LXXXVI Asamblea de la Confe, eso parece tan “cosificante” por lo menos como lo que dicen del “producto conseguido por el dominio instrumental de los técnicos”. Sin embargo, una y otra vez hemos leído que la Iglesia Católica considera que esos seres humanos concebidos en circunstancias tan poco adecuadas a la ética que ellos mantienen son personas y muy respetables.