Archive for the ‘religión’ Category

Creando Jumbos

Tuesday, June 26th, 2007

La probabilidad de que se hayan formado una célula al azar a partir de sus componentes básicos, es la misma que un tornado pase por un hangar lleno de piezas sueltas y forme un Jumbo 737.

-Argumento creacionista-

Dicho argumento nos lleva a pensar que, puesto por primera vez en su vida ante un Jumbo 737, el creacionista atribuiría su origen a un truco divino, antes de analizar seriamente su funcionamiento.

Leído en la Guía para perplejos.

Ciudadanía antes que teocracia

Monday, May 7th, 2007
En un sistema democrático, ninguno de los campos en los cuales existen identidades diversas puede erigirse en un elemento válido para definir la identidad colectiva. Esto es aplicable a la raza, la religión y la ideología. Un país que sitúa lo étnico como un fundamento de su cohesión, es un Estado racista. Un país que sitúa por encima una ideología es un Estado totalitario. Un país que sitúa una religión como fundamento es un Estado teocrático. Esto conduce a la exclusión de quienes no profesan dicha religión, creando una fractura en el seno de la sociedad.
 
Frente a estos modelos, la secularización ha generado el concepto de ciudadanía, basado en valores de corte universal, como son la propia democracia, los derechos humanos, la libertad de conciencia, la justicia social y la igualdad de género. Estos son los principios éticos y jurídicos a través de los cuales es posible lograr la cohesión social, con independencia de la religión, la etnia o la ideología de cada ciudadano. Esta secularización no debe verse como antirreligiosa, sino como posibilitadora de la convivencia interreligiosa, en un plano de igualdad. Y, sobre todo, esta secularización es valiosa en la medida en que sitúa al individuo como objeto de derecho, por encima de todo atavismo colectivo.

Abdennur Prado presidente de la Junta Islámica Catalana y autor de “El islam en democracia”. Publicado en El País.

A vueltas con la asignatura de religión

Thursday, November 2nd, 2006

Parece que el gobierno no se aclara con lo que desea hacer con la asignatura de religión y sus alternativas.
La última noticia (o rumor, o globo-sonda…) dice que habrá una asignatura alternativa a religión y evaluable llamada “Historia y cultura de las religiones”.
A mí no me gusta esa solución y explicaré porqué. Primero debo aclarar que me parece estupendo que se enseñe la historia y la cultura de las religiones. Y dada la historia y tradición de España, debería enseñarse con más detalle la historia y la cultura de la religión católica.
Conozco gente que entra en alguna de las múltiples catedrales que tenemos en España y no reconoce la iconografía, no sabe quienes son los santos principales… y en definitiva no disfruta plenamente del arte que tiene delante. Y creo que es una lástima.
También pienso que sería muy positivo para todos que se extendiese el conocimiento de otras religiones, que mucha más gente supiese cuales son las raices comunes del juadísmo, el cristianismo y el islamismo. Que conociese las similitudes y las diferencias entre los protestantes y los católicos. Que conociese la filosofía y la cultura de las religiones politeístas asiáticas. Que conociese también el agnosticismo y el ateísmo. Que la gente en definitiva tuviese bases para conocer y entender a los demás; incluso para posicionarse mejor así mismo.
Lo que de hecho creo que sería necesario es rehabilitar la asignatura de filosofía.

Ahora bien, creo que sería bueno que todos los niños tuviesen esos conocimientos, no solo los que no van a clase de religión.
A un católico en clase de religión le hablarán de su fé. Y en clase de filosofía, o de historia y cultura de las religiones, o como-se-llame, le deberán hablar de las cuestiones históricas de la religión, de las iglesias, de los cismas, de las relaciones e influencias con otras religiones…

Hay dos cosas que no entiendo:
- porque alguien que da religión no necesita dar clase de historia y cultura bla-bla-bla
- porque algunos de los que dan religión pero no dan clase de “historia bla-bla-bla” necesitan que los demás sí den clase de “his…bla-bla-bla”

En mi opinión del mismo modo que se da clases de educación física a todos los alumnos, independientemente de que después no se muevan del sofá o den clases de judo o estén en un equipo de fútbol o cualquier otro deporte; se debería dar clase de “historia…” a todos los alumnos, independientemente de que después no se muevan del sofá, den clases de catolicismo, de islamismo o de cualquier otra religión.
Y del mismo modo que a nadie se obliga a dar clases de judo, ni a dar clases alternativas de “historia del deporte”, a nadie se debería obligar a dar clases de religión, ni dar clases alternativas de “historia de las religiones”.

Resumiendo, en mi opinión lo que hace falta es:
- clases de ética y filosofía para todos (incluyendo historia y cultura de las religiones y de las principales ramas filosóficas, respecto a dioses y respecto a otros temas)
- además el que quiera que de clases de religión, tan optativas, tan libres, tan sustentadas por los colegios, tan evaluadas, tan sin contar para pasar de curso, tan sin obligaciones para el resto de alumnos, como las clases extraescolares de música, baloncesto, astronomía…

El mundo como bosquejo rudimentario

Tuesday, April 4th, 2006
El mundo es tal vez el bosquejo rudimentario de algún dios infantil, que lo abandonó a medio hacer, avergonzado de su ejecución deficiente; es obra de un dios subalterno, de quien los dioses superiores se burlan; es la confusa producción de una divinidad decrépita y jubilada, que ya se ha muerto

David Hume - Dialogues Concerning Natural Religion, V. 1779
Citado por el poco confiable citador que es Jorge Luis Borges en “El idioma analítico de John Wilkins“.

El ateismo, un legado por el que vale la pena luchar

Monday, March 20th, 2006

A través del blog de Martínez Soler leo sobre un artículo de Slavoj Zizek en Internacional Herald Tribune traducido por Ana Westley.

TUESDAY, MARCH 14, 2006
Internacional Herald Tribune
March 15, 2006
LONDRES

Desde hace siglos, nos han dicho que sin religión no somos mas que animales egoístas luchando por la cuota que nos toca, nuestra única moralidad la de una manada de lobos; únicamente la religión, se dice, puede elevarnos a un nivel espiritual mas alto.

Hoy, cuando la religión emerge como la fuente de la violencia asesina por todo el mundo, las afirmaciones de que los fundamentalistas cristianos, musulmanes o hindúes solamente están abusando y pervirtiendo los mensajes espirituales nobles de su fe nos suenan a huecas. ¿Y qué hay de restaurar la dignidad del ateismo? Es uno de los legados más grandes de Europa y quizás nuestra única posibilidad para la paz.

Desde hace mas de un siglo, en “Los Hermanos Karamazov” y en otras obras, Dostoyevsky nos advirtió contra los peligros del nihilismo moral sin Dios, argumentando en esencia que si Dios no existe, entonces todo se permite. El filósofo francés André Glucksmann incluso aplicó la crítica de Dostoyevsky sobre el nihilismo sin Dios al 11-S, como sugiere el título de su libro, “Dostoyevsky en Manhattan.”

Este argumento no podía estar mas equivocado: La lección del terrorismo de hoy es que si Dios existe, entonces todo se permite, incluso haciendo explotar a miles de paseantes inocentes – por lo menos a los que proclaman actuar directamente por parte de Dios, ya que, claramente, una línea directa a Dios justifica la violación de cualquier consideración meramente humana.

En poco tiempo, los fundamentalistas han llegado a no ser muy diferentes de los comunistas estalinistas “sin dios”, a quienes todo se les permitía, ya que se consideraban como los instrumentos directos de su propia divinidad, la Necesidad Histórica del Progreso hacia el Comunismo.

Los fundamentalistas hacen lo que consideran buenas obras para cumplir con la voluntad de Dios y para ganarse la salvación: los ateos las hacemos simplemente porque es la cosa correcta que hay que hacer. ¿No es esa nuestra experiencia más elemental de la moralidad? Cuando yo hago una buena obra, la hago no con el objetivo de ganar el favor de Dios; la hago por que si no la hiciera, no podría mirarme en el espejo. Una obra moral es, por definición, su propio premio. David Hume hizo esta puntualización agudamente cuando escribió que la única manera de mostrar verdadero respeto por Dios es actuar moralmente mientras ignoras la existencia de Dios.

Hace dos años, los europeos estaban debatiendo sobre si el preámbulo de la Constitución Europea debía mencionar el cristianismo. Como siempre, se negoció un compromiso, una referencia en términos generales a la “herencia religiosa” de Europa. ¿Pero donde estaba el legado más preciado de la Europa moderna, el de ateísmo? Lo que hace única a la Europa moderna es que es la primera y única civilización en la cual el ateismo es una opción enteramente legítima, no un obstáculo para ocupar cualquier puesto público.

El ateísmo es un legado europeo por el que vale la pena luchar, cuando menos porque crea un espacio público seguro para los creyentes. Consideren el debate que consumía a la opinión pública en Ljubljana, capital de Slovenia, mi país, mientras hervía a fuego lento la controversia constitucional: ¿debe permitirse a los musulmanes (principalmente trabajadores inmigrantes de las antiguas repúblicas yugoeslavas) construirse una mezquita?

Mientras los conservadores su opusieron a la mezquita por razones culturales, políticas e incluso arquitectónicas, el semanario progresista Mladina fue consistentemente vociferando con su apoyo a favor de la mezquita, en línea con su preocupación por los derechos de los que provenían de otras repúblicas yugoeslavas.

No sorprende, dado sus actitudes progresistas, Mladina fue tambien uno de las pocas publicaciones eslovenas de reproducir las caricaturas de Muhamed. Y conversamente, los que mostraron la mayor “comprensión” hacia las protestas violentas musulmanas que los dibujos causaron fueron los mismo que regularmente expresaron su preocupación por el destino del cristianismo en Europa.

Eastas alianzas extrañas (contra natura) enfrentan a los musulmanes europeos con una elección difícil: la única fuerza política que no les reduce a ser ciudadanos de segunda clase y que les permite el espacio para expresar su identidad religiosa son los progresistas ateos “sin dios”, mientras que los mas cercanos a sus práctica social religiosa, su imagen especular cristiana, son sus mayores enemigos políticos.

La paradoja es que los únicos verdaderos aliados de los musulmanes no son los que publicaron primero las caricaturas por su valor de choque, sino los que, en apoyo del ideal de la libertad de expresión, los reprodujeron.

Mientras un verdadero ateo no tiene necesidad de fortalecer su propia postura mediante la provocación a los creyentes con blasfemias, también se niega a reducir el problema de las caricaturas de Mahoma al respeto por las creencias de otros. El respeto por las creencias de otros como el valor mas alto solamente puede significar una de dos cosas: O tratamos al otro de forma condescendiente y evitamos herirle para no arruinar sus ilusiones, o adoptamos la postura relativista de múltiples “regímenes de verdad”, descalificando como una imposición violenta cualquier insistencia sobre poseer la (única) verdad.

¿Qué hay de someter al Islam –junto con todas las demás religiones- a un análisis crítico - respetuoso, pero por esa razón no menos implacable? Esta, y solamente esta, es la única manera de mostrar un verdadero respeto por los musulmanes: tratarles como adultos responsables de sus creencias.

Slavoj Zizek, director internacional del Birkbeck Institute for the Humanities, es el autor de “The Parallax View.”

Lo que debemos hacer

Thursday, March 16th, 2006

Contribución de Ana
Estoy leyendo una compilación de conferencias del científico-filósofo Bertrand Russell, es una maravilla leer en los tiempos que corren unos pensamientos tan libres, tan críticos y escépticos. Me ha gustado especialmente la conclusión de la conferencia que pronunció el 6 de Marzo de 1927 (atención a la fecha… y hoy en día todavía nos planteamos si se puede críticar el cristianismo o dibujar a Mahoma).
Tituló la conferencia ” Por qué no soy cristiano”.

Tenemos que mantenernos en pie y mirar al mundo a la cara: sus cosas buenas, sus cosas malas, sus bellezas y sus fealdades; ver el mundo tal cual es y no tener miedo de él. Conquistarlo mediante la inteligencia y no solo sometiéndonos al terror que emana de él. Toda nuestra concepción de Dios es una concepción derivada del antiguo despotismo oriental. Es una concepción indigna de hombres libres. Cuando en la iglesia se oye a la gente humillarse y proclamarse miserablemente pecadora, etcétera, parece algo despreciable e indigno de seres humanos que se respeten. Debemos mantenernos en pie y mirar al mundo a la cara. Tenemos que hacer de nuestro mundo el mejor posible, y si no es tan bueno como deseamos, después de todo será mejor que el que esos otros han hecho en todos estos siglos. Un mundo bueno necesita conocimientos, bondad y valor; no necesita el pesaroso anhelo del pasado, ni el aherrojamiento de la inteligencia libre mediante las palabras proferidas hace mucho por hombres ignorantes. Necesita un criterio sin temor y una inteligencia libre. Necesita esperanza en el futuro, no el mirar hacia un pasado muerto, que confiamos que sea superado por el futuro que nuestra inteligencia puede crear.

Fundamentalistas varios

Friday, March 3rd, 2006

El martes alguien colocó una bomba en el camerino de Leo Bassi que explotó antes de que comenzara “La Revelación” una obra pro-ateismo.
Parece que han sido unos fanáticos cristianos y en seguida he empezado a escuchar los típicos comentarios “todos son iguales”, “tan malos cristianos como musulmanes”, etc.
No voy a calificar los intentos de coacción a través de la violencia. Si tengo un credo son los derechos humanos.
Pero lo que me preocupa en este momento es que estamos cayendo en el radicalismo. Olvidamos que hay muchos millones de cristianos y de musulmanes y de judíos… y que son una clara minoría los violentos, intolerantes e intransigentes.
No creo que se me pueda acusar de ultradefensor de la religión o de la iglesia, de ninguna religión ni iglesia, pero creo que debemos todos sosegarnos.

Una vez estaba hablando con una amiga sobre el Rey y si había que “cargárselo”. Yo le dije que pensaba que no. Y soy completamente republicano. Pero creo que hay miles de cosas más urgentes que cambiar. Ya tendremos tiempo de hacer una transición tranquila.

Con la religión me ocurre lo mismo. Soy ateo, pero no creo que debamos dedicarnos a luchar contra la religión. Ni por supuesto alentar o si quiera permitir una lucha entre confesiones.

Calmémonos todos. Dejemos tranquilos a los cristianos, a los musulmanes y a los ateos…

Nada es sagrado

Monday, February 20th, 2006

Nada es sagrado. Todo el mundo tiene derecho a criticar, a burlarse, a ridiculizar todas las religiones, todas las ideologías, todos los sistemas conceptuales, todos los pensamientos. Tenemos derecho a poner a parir a todos los dioses, mesías, profetas, papas, popes, rabinos, imanes, bonzos, pastores, gurús, así como a los jefes de Estado, los reyes, los caudillos de todo tipo…

Raoul Vaneigem, citado por Savater.

Soy una disidente del islam

Monday, February 20th, 2006

Texto de Ayaan Hirsi Alí publicado en El País 18-02-2006.

Debería darles vergüenza a esos políticos que afirmaron que publicar y reproducir los dibujos era “innecesario”, “insensible” e “irrespetuoso”. Estoy aquí para defender el derecho a ofender.

Creo firmemente que este vulnerable empeño llamado democracia no puede existir sin libertad de expresión, en especial en los mediosde comunicación. Los periodistas no deben renunciar al deber de hablar libremente, un derecho que en otros hemisferios se le niega a la gente. Mi opinión es que el Jyllands-Posten hizo bien en publicar los dibujos de Mahoma y que otros periódicos europeos hicieron bien en reproducirlos.

Repasemos el caso. El autor de un libro para niños sobre el profeta Mahoma no podía encontrar ilustraciones para su texto. Dijo que los ilustradores se autocensuraban por miedo a reacciones violentas de los musulmanes, para quienes está prohibido representar al Profeta. El diario Jyllands-Posten decidió investigarlo. Pensaron -con razón- que ese tipo de autocensura tiene consecuencias importantes para la democracia. Como periodistas, su deber era solicitar y publicar los dibujos.

Debería darles vergüenza a los periódicos y canales de televisión que no tuvieron el valor de mostrar a sus lectores las famosas caricaturas. Esos intelectuales que viven gracias a la libertad de expresión, pero aceptan la censura, esconden su mediocridad de espíritu detrás de palabras grandilocuentes como “responsabilidad” y “sensibilidad”, pero son unos cobardes.

Debería darles vergüenza también a esos políticos que afirmaron que publicar y reproducir los dibujos era “innecesario”, “insensible” e “irrespetuoso”, que estaba “mal”. Creo que el primer ministro de Dinamarca, Anders Fogh Rasmussen, actuó acertadamente cuando se negó a entrevistarse con representantes de los regímenes tiránicos que le pedían que reprimiera a la prensa. Deberíamos ofrecerle nuestro apoyo moral y material; es un ejemplo para todos los demás líderes europeos. Ojalá mi primer ministro tuviera las agallas de Rasmussen.

Debería darles vergüenza a esas empresas europeas que han puesto anuncios en los que proclaman “no somos daneses” o “no vendemos productos daneses”. Eso es cobardía. Después de esto, el chocolate Nestlé nunca volverá a saber igual, ¿verdad? Los Estados miembros de la UE deberían compensar a las empresas danesas por el daño que les han supuesto los boicoteos. La libertad no es barata. Merece la pena pagar unos cuantos millones de euros por defender la libertad de expresión. Si nuestros Gobiernos no ayudan a nuestros amigos escandinavos, confío en que los ciudadanos organicen una campaña de donaciones para las empresas danesas.

Nos han inundado de opiniones sobre el mal gusto y la falta de tacto de los dibujos, han subrayado que éstos no han engendrado más que violencia y discordia. Muchos se han preguntado para qué han servido. Pues bien, su publicación ha servido para confirmar que existe un miedo generalizado entre los autores, cineastas, dibujantes y periodistas que desean describir, analizar o criticar los aspectos intolerantes del islam en toda Europa.

También ha desvelado la presencia en Europa de una minoría importante que no comprende o no acepta los mecanismos de la democracia liberal. Unas personas -muchas de ellas, con pasaporte europeo- que han propugnado la censura, los boicots, la violencia y unas leyes nuevas que prohíban la islamofobia.

Además, los dibujos han mostrado a la opinión pública que existen países dispuestos a infringir la inmunidad diplomática por motivos de conveniencia política. Gobiernos perversos como el de Arabia Saudí organizan movimientos populares para boicotear la leche y el yogur de Dinamarca, cuando, en realidad, aplastaría sin piedad cualquier movimiento popular que luchase para obtener el derecho al voto.

Hoy estoy aquí para defender el derecho a ofender dentro de los límites que marca la ley. Es posible que se pregunten: ¿Por qué Berlín? ¿Y por qué yo?

Berlín es un lugar importante en la historia de las luchas ideológicas sobre la libertad. Ésta es la ciudad en la que un muro mantenía a la gente dentro de los confines del Estado comunista.
Fue la ciudad en la que se centró el combate de las ideas. Los defensores de la sociedad abierta hablaban a la gente sobre los defectos del comunismo. Pero la obra de Marx era objeto de discusión en las universidades, las páginas de opinión de los periódicos y las escuelas. Los disidentes huidos del Este podían escribir, hacer películas, dibujar y utilizar su creatividad para convencer a los ciudadanos de Occidente de que el comunismo no era, ni mucho menos, el paraíso en la Tierra. A pesar de la censura brutal en el Este y la autocensura de muchos occidentales que idealizaban y defendían el comunismo, la batalla acabó por ganarse.

Hoy, el reto al que se enfrenta la sociedad libre es el islamismo, una doctrina atribuida a un hombre que se llamaba Mahoma Abdulá, que vivió en el siglo VII y a quien se considera un profeta. Muchos de sus seguidores son personas pacíficas; no todos los musulmanes son unos fanáticos, y quiero dejar muy claro que tienen perfecto derecho a ser fieles a sus creencias. Sin embargo, dentro del islam, existe un movimiento intransigente que rechaza las libertades democráticas y pretende destruirlas. Estos islamistas tratan de convencer a otros musulmanes de que su forma de vida es la mejor. Pero, cuando quienes se oponen al islamismo intentan denunciar las falacias ocultas en las enseñanzas de Mahoma, entonces se les acusa de ser blasfemos, socialmente irresponsables e incluso islamófobos o racistas.

No se trata de raza, color ni tradiciones. Se trata de un conflicto de ideas que trasciende las razas y las fronteras.

¿Por qué yo? Yo soy una disidente, como aquellos habitantes de la parte oriental de esta ciudad que huían a Occidente. Yo también he huido a Occidente. Nací en Somalia y crecí en Arabia Saudí y Kenia. Seguí con fidelidad las normas dictadas por el profeta Mahoma. Como los miles de personas que se han manifestado contra los dibujos daneses, pensaba que Mahoma era perfecto, la única fuente del bien, el único criterio para distinguir entre el bien y el mal. En 1989, cuando Jomeini ordenó que mataran a Salman Rushdie, pensé que tenía razón. Ahora no.

Creo que el profeta se equivocó al situarse a sí mismo y sus ideas por encima de las críticas.

Creo que el profeta Mahoma se equivocó al dictar que las mujeres estuvieran subordinadas a los hombres.

Creo que el profeta Mahoma se equivocó al decretar que se asesinara a los homosexuales.

Creo que el profeta Mahoma se equivocó al decir que había quematar a los apóstatas.

Se equivocó al decir que a las adúlteras había que azotarlas y lapidarlas y a los ladrones había que cortarles las manos.

Se equivocó al decir que quienes mueren en nombre de Alá serán recompensados con el paraíso.

Se equivocó al afirmar que sólo se podía construir una sociedad justa basándose en sus ideas.

El profeta Mahoma hizo y dijo cosas buenas. Animó a ser caritativos con los demás. Pero pienso que también fue irrespetuoso e insensible hacia quienes no estaban de acuerdo con él. En miopinión, está bien hacer dibujos y películas que critiquen a Mahoma, y es necesario escribir libros sobre él, para educar a los ciudadanos.

No deseo ofender ningún sentimiento religioso, pero no estoydispuesta a someterme a la tiranía. Exigir que unas personas que no aceptan las enseñanzas de Mahoma se abstengan de hacer dibujos de él no es reclamar respeto, sino sumisión.

No soy la única disidente que existe en el islam. Hay más como yo en Occidente. Si no tienen guardaespaldas, viven con identidades falsas para protegerse. Y también hay otros que se niegan a conformarse: en Teherán, en Doha y en Riad, en Ammán y El Cairo, en
Jartum y Mogadiscio, en Lahore y Kabul.

Los disidentes del islamismo, como los del comunismo, no tenemos bombas nucleares ni armas de ningún otro tipo. No contamos con dinero del petróleo como los saudíes. No quemamos embajadas ni banderas. Nos negamos a dejarnos arrastrar por un frenesí de
violencia colectiva. Somos demasiado pocos y estamos demasiado dispersos para ser un colectivo. En Occidente, nuestra presencia electoral es prácticamente nula.

Lo único que tenemos son nuestras ideas; y lo único que pedimos es la oportunidad de expresarlas.

Nuestros oponentes emplean la fuerza para callarnos. Utilizan la manipulación; aseguran que se sienten mortalmente ofendidos. Explican que tenemos un desequilibrio mental y que no se nos puede tomar en serio. Los defensores del comunismo también empleaban esos métodos.

Nuestra lucha puede parecer difícil y confusa, pero soy optimista. Berlín es una ciudad que anima al optimismo. El comunismo fracasó. El muro se derribó. Un día, el muro virtual que
separa a los amantes de la libertad de quienes sucumben a la seducción y la seguridad de las ideas totalitarias también caerá.


Diputada en el Parlamento holandés, Ayaan Hirsi Alí, de origen somalí, vive bajo protección policial tras haber escrito el guión de la película Sumisión, que le costó la vida a su director, Theo van Gogh, asesinado por un fundamentalista islámico en noviembre de 2004. En este texto, que corresponde al de una conferencia pronunciada el 9 de febrero en Berlín, Ayaan Hirsi Alí alaba la actitud de los daneses, defiende el derecho a ofender y cree que la libertad de expresión no puede negociarse con nadie, pues es la esencia de la democracia.
(Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia)

Ciencia y Religión

Thursday, December 15th, 2005

Hace poco me ha llegado un texto que ya recibí cuando el anterior gobierno estaba gestando su reforma educativa. No he conseguido saber quién es el autor (o autora, autoras…):
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CIENCIA Y RELIGION

Somos un grupo de docentes de todos los niveles educativos que estamos muy preocupados por el bajo nivel cultural en nuestra sociedad, los altos índices de fracaso escolar y la proliferación de la telebasura.

Para salir de esta situación queremos traspasar los muros de las escuelas, los institutos y las universidades, llevando la cultura y la educación a ámbitos en los que hasta la fecha hemos estado ausentes, y en los que nuestra dejadez ha privado a muchos ciudadanos del derecho universal a la cultura.

Como primer paso, queremos llegar a un acuerdo con las autoridades eclesiásticas para que nos cedan un diez por ciento del tiempo de las misas con el fin de que profesores especialistas en las distintas disciplinas puedan llegar más fácilmente a los creyentes mediante breves intervenciones didácticas.

Estamos estudiando cuál sería el momento idóneo para insertar en las misas contenidos científicos y culturales, tal vez inmediatamente después de la consagración o justo antes del padre nuestro.

Está claro que algunos feligreses podrían, con razón, objetar que ellos no tienen porqué aumentar sus conocimientos ni su cultura, ya que acuden a misa con el sólo fin de orar y escuchar la palabra de Dios.

Para solucionar este problema, y aunque pudiera parecer inconstitucional, a la entrada a la Iglesia les haríamos rellenar un formulario para que manifestaran su preferencia por la religión o la cultura.

Una vez identificadas estas personas, podrían abandonar en el momento adecuado la nave principal de la Iglesia y reunirse en las capillas laterales, la cripta o el salón parroquial. Con el fin de evitar agravios estas personas podrían recibir durante ese rato charlas de carácter no cultural ni educativo pero muy relacionadas con los contenidos que se estén impartiendo en ese momento al resto de los fieles desde el altar. Por ejemplo, los feligreses que no quieran repasar la tabla periódica, estudiarán los efectos perniciosos de los colorantes alimentarios, los que no quieran hacer ejercicios de educación física podrán ver un documental sobre la obesidad, y los que no quieran repasar los verbos irregulares ingleses podrían estudiar estadísticas sobre la importancia de hablar idiomas en el mundo moderno.

Los obispos nos han adelantado que no habría problema en computar el tiempo de cualquiera de estas actividades como tiempo equiparable al dedicado a escuchar la palabra de Dios, a la oración, a la contemplación, la penitencia o a la caridad y en ningún caso podrá discriminarse el acceso a la salvación eterna a los fieles en razón a sus preferencias religiosas o educativas.

Tampoco han puesto la más mínima objeción a la aparente contradicción derivada de que el contenido de las misas esté basado en la fe y las creencias, en contraste con la naturaleza científica y académica de los contenidos que habitualmente impartimos en las aulas.

En un primer momento, las clases se impartirían sólo durante las misas obligatorias de los domingos y fiestas de guardar, para más adelante extenderse a otros actos religiosos de asistencia no obligatoria como bautizos, bodas, comuniones, funerales, ejercicios espirituales, ordenaciones sacerdotales e incluso ceremonias de canonización o beatificación.

Pero, ¿de dónde saldría el dinero para pagar al profesorado que trabaje los domingos? Sin duda alguna de los donativos que los fieles depositan en los cepillos, del porcentaje de impuestos destinados al sostenimiento de la Iglesia Católica o, en general, de los presupuestos de la Iglesia.

Para garantizar la calidad de las enseñanzas impartidas, nuestra asociación gestionaría directamente el dinero aportado por la Iglesia y con él contrataría a profesores de sólida formación pedagógica y científica que se encargarían de impartir las clases durante las misas.

Naturalmente, dado el carácter eminentemente laico de las clases, no dudaríamos en despedir fulminantemente a aquellos profesores que no mantuvieran una coherencia laica entre su vida profesional y personal haciendo cosas como casarse por la iglesia, acudir a misa semanalmente o participar en cualquier tipo de actos religiosos.

Finalmente, llevaremos nuestras negociaciones hasta el mismo Vaticano, con cuyas autoridades firmaríamos un Concordato que garantizara la continuidad de nuestra noble tarea docente en las iglesias durante los años venideros.

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Personalmente creo que todos los alumnos deberían aprender, entre otras cosas, historia y filosofía, lo que incluye conocer las principales religiones, sus influencias recíprocas, sus similitudes y diferencias, así como su influencia en la política y en el pensamiento a lo largo de la historia.

Ahora bien, una vez se explica qué es la religión, cuales son las líneas básicas de credo de cada una y su historia, la práctica religiosa no debe ser parte del curriculum académico, ya que son cuestiones independientes.

Otra cosa es que el estado ceda sus instalaciones, cuando estén disponibles, para aquellos grupos que deseen utilizarlas ya sea para dar catecismo, jugar al ajedrez o cualquier otra actividad.