Conociendo Marte y Enceladus
Este fin de semana, la nave Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) llegó a Marte y realizó una maniobra de frenado de 27 minutos. Pasará los próximos seis meses utilizando la atmosfera de Marte como freno hasta estabilizar su órbita en torno a él.
La MRO aporta los instrumentos de medida más avanzados al momento de su lanzamiento para estudiar Marte. Además servira de unión con la Tierra para otras misiones en Marte, que podrán viajar con instrumental de comunicaciones más ligero.
Es de sobra conocido que las misiones robotizadas son las más rentables de la investigación espacial. Una misión tripulada a Marte debe preocuparse del mantenimiento con vida de los astronautas y del regreso de los mismos. Eso limita el tiempo de la misión e incrementa exponencialmente los costes. Tanto que sencillamente aún no es posible (más por problemas políticos y -sobretodo- económicos que tecnológicos).
Sin embargo, las misiones robotizadas no requieren preocuparse por reservas de oxígeno, reciclado de heces, conservas de alimentación… ni siquiera por volver. De ese modo algunas naves ya han salido de nuestro sistema solar, se han posado sobre Marte, han investigado Venús o el sol…
Pero solo las misiones tripuladas consiguen la suficiente publicidad necesaria para recaudar grandes fondos. Ahora Bush se ha empeñado en que EE.UU. vuelva a poner hombres en la Luna y llevarlos hasta Marte. Será una inversión mucho menos rentable. Pero no inútil. Las investigaciones que se realizarán para vencer los obstáculos que se presentan volverán a aportar, como siempre, grandes beneficios para los que nos quedamos en tierra (nunca mejor dicho).
Por otra parte, la misión Cassini, una de esas que estamos muy lejos de poder realizar con tripulantes, ha saltado a la prensa general por haber encontrado rastros claros de agua líquida en Enceladus -sexta luna de Saturno por tamaño- e incluso un geiser tan potente como para interactuar con el propio Saturno (cuya gravedad ayuda ;-).
Al parecer Enceladus tiene un núcleo denso y fundido (seguramente rocoso, puede que incluso metálico). Una fuente de actividad geológica capaz de mover grandes placas heladas, fragmentarlas e incluso generar un gigantesco geiser de gas caliente (agua, amoníaco, carbono, metano y propano), gases que en parte se mezclan con uno de los anillos de Saturno y en parte vuelven a caer en forma de nieve.
Esto hace pensar que bajo las capas de hielo agrietadas haya depositos de agua líquida, un océano bajo el hielo, en un planetoide activo.


