Cruzar el Rubicón
Dijo Cesar a sus soldados:
Nadie sabe que nos depara el día de mañana. Sólo sabemos que unos saldrán victoriosos y otros derrotados. Unos vivirán y otros han de morir. De modo que si volvemos a vernos, sonreiremos. Y, si no, esta despedida habrá estado bien hecha.


