El lÃo Gobierno-ETA
De nuevo cedo la palabra a Arsenio Escolar:
El llamado proceso de paz abierto en marzo, cuando ETA declaró un alto el fuego permanente, vive estos días unos momentos delicados. Sabemos poco de las conversaciones entre el Gobierno y la banda terrorista, de si las hay y a qué nivel, pero la punta del iceberg que aflora visible pinta mal.
Da la impresión de que todos los jugadores de este partido a varias bandas llevan demasiado tiempo mirándose a los ojos, pendientes de quién va a ser el primero en parpadear, en mover ficha. El Gobierno esperaba que Batasuna condenase expresamente la violencia y se refundara en la legalidad. Batasuna esperaba que el Gobierno retocara la Ley de Partidos para poder refundarse y esperaba también ser invitado cuanto antes a la mesa de partidos vascos. El Gobierno esperaba a su vez que ETA diera algún paso más que el alto el fuego de marzo, y lo anunciara. ETA esperaba que, antes de ello, el Ejecutivo acercara a los presos etarras al País Vasco y que la Policía y la Justicia aflojaran su presión sobre la banda. Y todos, el Gobierno, Batasuna, ETA, los socialistas vascos, el PNV? esperaban que el primer paso lo diera el otro, por si acaso resultaba paso de debilidad y no de coraje.
En esas estábamos, con el Gobierno de Zapatero, además, acosado diariamente en este asunto por el PP, cuando al Ejecutivo se le ocurrió pedir al Parlamento Europeo su apoyo a las negociaciones, le salió sólo regular (logro una estrechísima mayoría)? y el primer paso relevante lo da ETA, pero en dirección contraria a la esperada: robando en Francia 350 pistolas y revólveres.
Un enorme lío, en fin. Una madeja difícil de desanudar. Ayer Zapatero dijo que él aún mantiene un «prudente optimismo», no sabemos si por su talante natural o porque tiene informaciones exclusivas relevantes. Esperemos que sea capaz de transmitirnos con hechos ese optimismo a los ciudadanos. Y rápido, antes de que algún otro jugador parpadee indebidamente.


