El maravilloso mundo del circo (Chino)
Tras muchos años sin ir al circo, el sábado fui a ver el espectáculo “Yin-Yang. El Gran Circo Nacional Chino“.
Son dos horas y media de maravilloso espectáculo que vale cada euro que se paga por entrar (que no son pocos). Aunque la mayoría lo sabrá, por si hay algún despistado diré que no es circo infantil con señores disfrazados de tiburón o, como en el último que fui a ver, disfrazados de Don Pim-Pon (ya ha llovido, desde entonces ;-).
Recuerdo que cuando vi el cartel pensé que era un montaje. No he conseguido una imagen para ponerla aquí, pero en él se ve a un hombre recto como una tabla colgando en horizontal de los brazos y una mujer colgada de su cuello con las manos en ángulo de 90 grados… Y en el espectáculo vi exactamente eso. Dos acróbatas sujetos por velos deslizándose por el aire. El único truco es que están girando. No creo que yo lo lograse ni en una batidora.
Es un número soberbio y romántico que continúa con la mujer sujetando al hombre que hace una exhibición como los atletas olímpicos en los aros. Y no creo exagerar nada.
Pero este número es solo una parte de una coreografía completa, de principio a fin, donde está medido cada minuto. Música de violonchelo y piano acompaña a contorsionistas, juegos de luces y velos a 17 artistas sobre una sola bicicleta, humo a 8 trapecistas…
Hay números que se pueden describir simplemente como bellos, con danzarinas entre platillos, o simplemente admirables, insuperables, increíbles, como los que saltan dando mortales a través de aros en movimiento para ir a parar sobre sus compañeros que los devuelven por otro aro… En definitiva un espectáculo muy, muy recomendable. Disfrutareis cada minuto. Yo lo hice.
Imágenes extraídas de Stardust Circus.





